Los jabones o productos químicos no te funcionan y sientes tu rostro continúa reseco o peor aún rasposo, aquí te dejamos un gran tip que te puede ayudar.

Lavar tu rostro con miel puede resultar un poco pegajoso hasta incomodo pero es una gran opción, debido a las vitaminas que contiene la miel. Además es de lo más simple solo aplica la miel en tu rostro como una mascarilla y durante 10 minutos déjala actuar, para luego retirarla con agua tibia y listo recuerda usar este método cada día durante la noche.

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