La poliomielitis es una enfermedad muy contagiosa que afecta principalmente a los niños. El virus se transmite de persona a persona principalmente por vía fecal-oral o, con menos frecuencia, a través de un vehículo común, como el agua o los alimentos contaminados, y se multiplica en el intestino desde donde invade el sistema nervioso y puede causar parálisis.

Los síntomas iniciales son fiebre, cansancio, cefalea, vómitos, rigidez del cuello y dolores en los miembros. En una pequeña proporción de casos la enfermedad causa parálisis, a menudo permanente. La poliomielitis no tiene cura, pero es prevenible por medio de la inmunización.

Muchas personas infectadas con el poliovirus no se enferman y no presentan síntomas. Sin embargo, quienes sí se enferman desarrollan una parálisis que puede ser mortal. El tratamiento incluye reposo en cama, analgésicos y respiradores portátiles.

Dejar un mensaje