En el libro, Rebeca Villalobos reflexiona alrededor de los monumentos, fotografías o caricaturas que sirvieron para construir diferentes miradas sobre el personaje.

Detalle de portada de 'El culto a Juárez. La construcción retórica del héroe' (Cortesía: Grano de Sal)

“El biógrafo común de Benito Juárez está buscando algo que yo no: por qué hizo tal cosa, en qué medida se equivocó o no, por qué hizo lo que hizo. A mí no me interesa centrar la atención en ese Juárez, sino en esos otros Juárez que distintos grupos políticos o gobiernos han ido construyendo para poder expresar sus propias necesidades, sus propios valores colectivos, su propia noción de identidad”.

Lo anterior le pertenece a la historiadora Rebeca Villalobos, autora del libro El culto a Juárez. La construcción retórica del héroe (Grano de Sal, 2020), en donde no sólo se apuesta por reflexionar en torno a sus palabras, sino también alrededor de los monumentos, óleos, fotografías, películas, caricaturas o postales, que sirvieron para una mirada diferente acerca de la figura histórica.

Lo que me interesa es rastrear los motivos y las formas en que el héroe se reivindica en cada caso. Al revisar qué se reivindica del personaje, cómo se construyen sus personajes, tanto iconográficamente como de forma literaria, en función de qué herramientas se celebra a Juárez: a través de qué lenguaje se denomina al héroe, se le carga de significados”, explica la catedrática de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

La revisión de esta trayectoria le permite hablar de la construcción de identidades sociales o nacionales, al rastrear la imagen de Juárez a través del tiempo, lo que se convierte en un gran indicador de las transformaciones del nacionalismo mexicano y “de la construcción de identidades, de definiciones para las instituciones del Estado, para los valores o preceptos que deben seguir las instituciones del Estado o los grupos”.

“El héroe es una cosa y el personaje de carne y hueso es otra. Hay una relación indisociable entre los dos personajes, pero son dos fenómenos distintos. El personaje heroico se construye no sólo en función del histórico o de carne y hueso: se construye en función de necesidades, valores, ideas y estrategias de representación que tienen que ver con el contexto histórico en el que se producen, sobre todo en un caso como el de Juárez, una figura heroica póstuma”.

Desde la perspectiva de Rebeca Villalobos, si bien Benito Juárez tuvo interés en promover su imagen pública en vida —sus colaboradores contribuyeron en eso—, no se le vio como un héroe, porque así como generaba admiraciones, también muchas críticas: incluso, se le puede analizar como un héroe póstumo.

“Juárez muere de una manera un tanto sorpresiva, que conmociona a las elites políticas, muy enfrentadas con el gobierno juarista, pero que cayeron en la incertidumbre ante la pérdida de la cabeza del Estado y la incertidumbre o el miedo a perder la estabilidad ganada por el gobierno republicano hasta entonces”

A lo largo de la historia, desde el Porfiriato hasta la actualidad, la figura de Benito Juárez ha tenido un trato diferente, de ahí la necesidad de entenderlo no sólo a través de sus acciones, sino de su presencia en diferentes momentos de la vida pública mexicana.

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