¿Alguna vez has “tronado” tus dedos? Si no es así, probablemente conoces a alguien que lo hace con frecuencia. Lo mejor es evitar este hábito, pues, de acuerdo con expertos en salud, puede generar desgaste articular y hasta deformaciones.
Según Mariano de Jesús Virgen de León, coordinador clínico de Traumatología del IMSS, las personas con poca actividad física son quienes tienen más arraigada esta costumbre.

La mayoría, señaló, lo hace para aliviar un supuesto cansancio, por lo que tienden a realizar movimientos bruscos de las articulaciones.
“La gente refiere que al tronarse los huesos sienten un descanso, sin embargo, lejos de liberar tensión articular, ésta se incrementa porque derraman el lubricante natural, conocido como liquido sinovial, que existe para evitar su roce”, dijo.
Las consecuencias directas son:
• Desgaste articular.
• Dolor excesivo.
• Rigidez y deformación en la parte lastimada.
De acuerdo con el especialista, las personas que llevan a cabo esta práctica entran en un círculo vicioso, pues al sentir un dolor intenso evitan moverse, lo que genera menos fuerza en sus músculos, más dolor y mayor daño en las articulaciones.

La población más afectada por este padecimiento son los adultos de 40 años en adelante, y el lugar del cuerpo donde aparecen estos problemas, con mayor frecuencia, son las manos y el cuello.
El especialista recomendó hacer ejercicio conforme a la edad y estado físico de cada persona, como caminatas y natación.
“Son ejercicios que permiten mantener las articulaciones en buenas condiciones, pues se gana flexibilidad y fuerza muscular, además de una mayor tolerancia para realizar actividades durante tiempos prolongados sin que se lastimen las articulaciones”

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