Quizás, Brad Pitt ya no necesita presentación, pues se ha colocado como uno de los actores más destacados de su generación al participar en memorables cintas como Doce monos (1995), El curioso caso de Benjamin Button (2008), El árbol de la vida (2011), Bastardos sin gloria (2009), Se7en (1995), El club de la pelea (1999) y muchas, muchas más.
Pero más allá de haber protagonizado estos títulos, el también productor y diseñador de muebles se ha distinguido por una particularidad en pantalla: siempre aparece comiendo en sus películas. Pero, ¿alguna vez se han preguntado por qué lo hace?

El año pasado durante la promoción de Había una vez… en Hollywood, Brad Pitt platicó con el portal JOE para responder la pregunta que hicimos al inicio de este artículo. Todo comenzó cuando el entrevistador le preguntó a Margot Robbie y a Brad Pitt si habían visto un video que circula en internet y que recopila todas las veces en las que el histrión degusta algún alimento. «No, pero he notado que comes mucho en las películas», contestó Robbie. «Me gusta estar ocupado, soy un pastoreador por naturaleza», respondió Pitt.

Durante la charla sobresalió la cinta Ocean’s Eleven (2001) donde la mayor parte del filme el estadounidense está comiendo. Sin embargo, Pitt argumentó que, en ese caso particular Rusty Ryan (su personaje) no tenía tiempo para comer por ser un hombre inquieto. «Hay algo de método ahí. El caso es que el personaje siempre está huyendo, en movimiento, me imaginé que nunca se podía sentar a comer de forma normal, por lo que en la película siempre está comiendo algo», explicó.

Curiosamente un usuario de Reddit, cuyo nombre responde a u/LundgrensFrontKick, quiso ser más riguroso en esta situación y realizó un análisis estadístico señalando que los largometrajes protagonizados por Brad Pitt comiendo más de 200 calorías se convierten en éxitos taquilleros y reciben un alto índice de críticas positivas. Sus resultados arrojaron que en Rotten Tomatoes las películas donde come a diestra y siniestra reciben una aprobación de 67%, mientras que en IMDb la calificación asciende a 7.0 y con una taquilla de alrededor de $143 MDD.

A continuación desplegamos algunas de las cintas que el internauta consideró y donde el histrión come nada más y nada menos que piernas de pavo:

Troya (2004)

El curioso caso de Benjamin Button (2008)

Cool World (1992)

La fuga (1993)

Leyendas de pasión (1994)

Del mismo modo, las películas donde consumen menos de 200 calorías logran una aprobación del 61% en Rotten Tomatoes y 6.8 en IMDb, mientras que la taquilla se desenvuelve con $110 MDD. Finalmente, los filmes donde de plano no consume nada reciben 64% de aprobación en Rotten Tomatoes y 6.9 en IMDb, mientras que la taquilla apenas alcanza los $68 MDD.

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