El entrenamiento para ir al baño es posible solo cuando tu niño pequeño es capaz de controlar los músculos de la parte trasera y la vejiga. Estos músculos maduran entre los 18 y 36 meses, de modo que, por lo general, se recomienda comenzar con el entrenamiento para ir al baño después de cumplidos los dos años de edad.
Elige el momento correcto
Tener una nica a la vista y disponible en el baño durante algunos meses antes de comenzar formalmente con el entrenamiento puede darle al niño la posibilidad de acostumbrarse a sentarse en ella e incluso usarla ocasionalmente. Además del desarrollo del control necesario de los músculos, existen otros indicios que pueden indicar que está listo. Estos incluyen:
• Su capacidad para sentarse en la nica y pararse fácilmente
• Su capacidad para decirte cuando tiene ganas de ir al baño

Apurar el entrenamiento para que tu hijo use el baño podría prolongar el proceso. Hay estudios que demuestran que muchos niños que comienzan el entrenamiento para ir al baño antes de los 18 meses no aprenden totalmente a hacerlo hasta después de haber cumplido los cuatro años de edad, mientras que aquellos que comenzaron a los dos años aproximadamente aprendieron antes de cumplir los tres.
Cómo comenzar?
Para comenzar con el entrenamiento para ir al baño, elegí un asiento para el inodoro. A algunos niños les gusta la idea de tener su propio inodoro, mientras que otros prefieren usar el baño “de los adultos” con un asiento especial.
Cuando pienses que tu hijo está listo, explicale que sin los pañales necesitará usar el inodoro. Debido a que muchos pañales desechables están diseñados para evitar cualquier sensación de humedad, puede ayudar elegir unos pañales de entrenamiento con forros especiales que dejan que tu pequeño sienta un poco de humedad.

Pasar de los pañales a la ropa interior
Estos son algunos signos de que tu bebé tal vez esté listo para la ropa interior:
• Está empezando a sacarse los pantalones y el pañal sin tu ayuda.
• Siente cuando necesita hacer pis (incluso si está usando pañal) y te avisa.
• Te vio a ti o a otros familiares usar el inodoro.
• Se sienta y trata de usar la nica, por ejemplo, antes de su baño por la noche.
Una vez que hayas visto evidencia de que tu bebé sabe lo que se requerirá de él cuando deje los pañales, puedes considerar dar el siguiente paso hacia la ropa interior. Puedes hacer de esta una ocasión especial explicándole que ahora va a usar ropa interior para “niños grandes” y dejando que elija algunos pares.
Comenzar una rutina
Necesitas hacerle recordatorios regulares de que tal vez tenga que usar el inodoro. No lo sientes en el inodoro salvo que diga sí; de lo contrario, no hará la conexión por él mismo. Elogiá sus esfuerzos y éxitos, y si se produce algún accidente, recuerdale con delicadeza que para eso está el inodoro, cambialo y no comentes mucho sobre el accidente. Reaccionar negativamente puede resentirlo y dejarlo menos predispuesto a intentarlo nuevamente.

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